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PIDE UNIDAD DE LOS CRISTIANOS |
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Benedicto
XVI denuncia “azote de las ideologías”
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El Papa advirtió que Cristo es "de nuevo
escarnecido", y que se intenta echarle del mundo |
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Ciudad
del Vaticano/EFE
El papa
Benedicto XVI dijo ayer que la Iglesia sigue sufriendo en esta
época, que Cristo es de nuevo escarnecido y se intenta echarle
del mundo y que de nuevo la pequeña barca de la Iglesia "es
azotada por las ideologías, que penetran en ella y parecen
condenarla al hundimiento".
Benedicto XVI rogó también ayer por la unidad de todos
los cristianos, separados desde hace casi mil años, e hizo votos
para que la misma se produzca "lo más pronto posible".
El Pontífice hizo estas manifestaciones durante la solemne misa
de la festividad de San Pedro y San Pablo, los fundadores de la Iglesia
de Roma, celebrada en la basílica de San Pedro del Vaticano,
durante la cual impuso el "palio", símbolo de comunión
con el Obispo de Roma, a los 27 arzobispos nombrados este año.
A la ceremonia, como es tradición, asistió una
delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla,
de la que formaron parte, en representación del Patriarca
Bartolomé I, el metropolita (arzobispos) de Pérgamo,
Ioannis, y el obispo de Diokleia, Kallistos.
En la festividad de San Andrés, patrón de la Iglesia
ortodoxa, en noviembre, la Iglesia de Roma envía una
delegación a Estambul.
En una homilía en la que resaltó la figura de Pedro y el
precio que sigue pagando la Iglesia por enseñar el Evangelio,
Benedicto XVI dijo que la Iglesia y con ella Cristo "siguen sufriendo
ayer días".
"Cristo es de nuevo escarnecido y golpeado, se sigue intentado echarlo
fuera del mundo. Siempre de nuevo la pequeña barca de la Iglesia
es azotada por el viento de las ideologías, que con sus aguas
penetran en ella y parecen condenarla al hundimiento. Sin embargo, en
esa Iglesia que sufre Cristo sale victorioso y la fe reprende siempre
con fuerza",a firmó el Pontífice.
El Papa teólogo agregó que en el ministerio de Pedro se
revela la debilidad que es propia del hombre, pero también la
fuerza de Dios y demuestra que es Dios mismo el que construye, con la
debilidad de los hombres, su Iglesia.
Teniendo como hilo conductor el primado de Pedro y el ministerio
petrino (el suyo), el Papa señaló que la única
fuerza del hombre no es suficiente para edificar y guiar a la Iglesia y
que por ello es necesaria la mano de Cristo, "la que nos levanta del
suelo".
Cristo pidió a Pedro -agregó el Papa- que mantenga viva
la fe y la Iglesia a pesar de todas las miserias humanas y que por ello
la obligación de toda la Iglesia en todos los tiempos es de
mantenerla presente en todo el mundo.
En esta festividad, Benedicto XVI cumplió con la milenaria
tradición de imponer el Palio a los arzobispos nombrados este
año, en esta ocasión 27, de ellos siete iberoamericanos.
Los iberoamericanos fueron Jorge Liberato Urosa Savino, cardenal
arzobispo de Caracas (Venezuela); Jorge Enrique Jiménez
Carvajal, arzobispo de Cartagena de Indias (Colombia).
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