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CONFIRMÓ EL MINISTRO ABEL
MAMANI EN BRUSELAS |
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Empresa
Aguas de Illimani
no cumplió con su contrato
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Dijo que el Gobierno está dispuesto
al diálogo con la compañía, pero
apuntó también que "en julio, la
empresa debería salir de Bolivia" |
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Bruselas/EFE
La
auditoría sobre la gestión de Aguas del Illimani, filial
del grupo francés Suez Lyonnaise des Eaux en Bolivia, revela que
ésta no ha cumplido los compromisos del contrato por el que
obtuvo en 1997 la concesión del servicio de agua en La Paz y el
Alto, según el ministro boliviano de Aguas, Abel Mamani.
El ministro presentó ayer en Bruselas un informe con las
conclusiones de la auditoría, realizada por la firma boliviana
Pozo y Asociados por encargo del Gobierno boliviano, y que muestra
fallas en las metas de extensión del suministro y
alcantarillado, en la calidad del agua, o en la contabilidad de la
compañía.
"No queríamos haber llegado al extremo de hacer públicas
las auditorías, creemos que el acuerdo debería haberse
logrado antes, pero no nos queda otra", dijo Mamani, en alusión
a las dificultades del Gobierno para rescindir el contrato con Suez de
forma negociada, antes de transferir el servicio a una empresa estatal.
Mamani, que trasladará mañana la auditoría a
representantes del Gobierno francés en París, antes de
exponerla, el próximo martes, en el Parlamento boliviano, dijo a
los periodistas que su Gobierno sigue dispuesto al diálogo con
la compañía, pero apuntó también que "a
partir del (próximo) julio, Suez debería salir de
Bolivia".
El informe difundido ayer señala que Aguas del Illimani no
alcanzó las metas de expansión del suministro de agua
potable previsto en el contrato para el primer quinquenio de
concesión (1997-2001), ya que de las 71.752 conexiones que
debía instalar en el sistema El Alto, sólo realizó
52.764, es decir, un 26,46 por ciento menos.
Para el segundo quinquenio (2002-2006), la auditoría estima un
incumplimiento del 24,8 por ciento -25.452 nuevas conexiones frente a
las 33.852 previstas- a fecha del 31 de diciembre de 2005.
En cuanto al alcantarillado sanitario, dejó de construir 2.530
instalaciones en las áreas de Achachicala y Pampahasi.
La auditoría sostiene, además, que sin la
aportación vecinal en mano de obra, materiales y dinero, el
incumplimiento sería mayor -35,3% en agua y 32,8% en
alcantarillado, en el primer quinquenio; 43,7% y 13% respectivos, en el
segundo-, pese a que el contrato establece que "la construcción
de instalaciones se realizará en todos los casos a cargo y costo
del concesionario".
En el apartado financiero, denuncia que las cuentas de la empresa
incluyen "inversiones y gastos que no deberían ser considerados
como tales" por valor de 16,8 millones de dólares, incluidos
pagos por asistencia técnica y honorarios de gestión por
valor de 11 millones.
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