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ESPECTACULAR CIERRE DE
CAMPAÑA EN SANTA CRUZ POR LAS AUTONOMÍAS
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Multitudinaria
marcha por el Sí
Los cívicos cruceños
plantearon
consolidar las autonomías a través
de " once proyectos comunes en
pos de una Bolivia de verdad"
Christian
Peña y Lillo H./El Deber
Al frente de un
mar de banderas nacionales y departamentales, levantadas en alto por
más de medio millón de cruceños que se reunieron a
los pies del monumento a El Cristo Redentor, ayer Santa Cruz le propuso
al país consolidar las autonomías a través de 11
proyectos comunes en pos de una Bolivia de verdad.
"Este es un día para proponer. No para protestar. La anticipada
victoria por el Sí en varios departamentos nos impone el deber
de hacer propuestas al país", aseveró el presidente del
Comité pro Santa Cruz, Germán Antelo, poco antes de
plantear la conversión de las 11 tareas establecidas en el
cabildo del 22 de junio, en el mismo número de proyectos para
todos los bolivianos.
El líder cívico planteó que se lleven adelante
marchas de apoyo a la producción de los departamentos que
están en el norte, sur, este y oeste del país,
además de convertir al centro geográfico de Bolivia en el
eslabón turístico nacional.
Propuso la iniciativa para dotar de un plato de alimento para todos,
asegurar el acceso a los servicios básicos, mejorar la
disponibilidad de educadores, abastecer de agua y sanidad a todos los
sectores, y articular movimientos para valorizar las culturas con fe,
ética y valores morales.
Y, finalmente, proclamó el acuerdo por la gobernabilidad, basado
en la consolidación de las autonomías, asegurar una
Asamblea Constituyente pacificadora, una justicia de verdad y un estado
de derecho permanente.
La propuesta cívica fue lanzada a cuatro días del
referéndum por las autonomías. "El Sí nos va a
hacer recuperar la fe. Nos hará más locales, más
nacionales y más universales que nunca", adelantó Antelo.
Pero el discurso del líder cívico tuvo un inició
ácido, duro y crítico.
Cuestionó a aquellos que plantean una existencia sin Dios, a los
que quieren vivir al margen de la ley y a los que alientan posiciones
de exclusión entre bolivianos. A todos ellos les dijo: "Que viva
la Santa Cruz del Señor", "todos tenemos que cumplir con las
leyes" y "no nos van a expulsar de Bolivia". Además
subrayó que: "Vamos a vivir con Dios, con la ley y en
Bolivia. Sin hegemonías ni abusos. En paz y en armonía".
Como ocurriera en el discurso de Rubén Costas, ahora prefecto,
el presidente cívico pidió a todo el país dejar
atrás a la Patria del No, aquella que le dice no al trabajo, a
la autonomía, a la creación, a la inversión, al
mundo, al futuro, a las oportunidades, a la integración, al
comercio, al desarrollo, a la concordia y a la vida. Antelo
explicó que los cruceños están a favor de una
revolución cultural, pero donde se asegure el derecho a las
múltiples identidades.
Reprochó los sometimientos
De igual forma, Germán Antelo, indicó que la
revolución agraria es favorable, pero con el apoyo a la
producción, sin atropellos y avasallamientos.
"Discúlpenme, pero una revolución agraria se hace desde
los surcos, no en los escritorios de las ONGs", aseveró el
cívico, que además dijo que la nacionalización es
buena para el país, pero con un diseño propio y sin los
intereses de transnacionales foráneas.
La gente que llegó desde temprano a la concentración del
cierre de la campaña por el Sí, respondió
afirmativamente las preguntas del titular cívico cuando
pidió que se acabe el totalitarismo, las mentiras y las medias
verdades, el comunismo, el narcotráfico, la violencia, la
injerencia y el centralismo. Luego sentenció: "Esta es la voz
del pueblo, nadie la podrá ignorar después del domingo.
Nadie la va desvirtuar, que nos escuchen bien".
Antes de finalizar la jornada que comenzó con las intervenciones
de un dirigente guaraní y una residente paceña, se
juró a los pies de El Cristo hacer los cambios necesarios en
paz, sin violencia y en busca de construir la Bolivia de las
autonomías departamentales.
Al final, pasadas las 19:00, la gente se retiró luego de bailar,
gritar ¡Autonomía, carajo! y escuchar una propuesta que ya
criticó el presidente de la República, Evo Morales.
Analistas: Fue discurso
pensado en todo el país
El politólogo y docente universitario, Jorge Kafka, y el abogado
y ex prefecto cruceño, Carlos Hugo Molina, coincidieron en
indicar que el discurso del presidente cívico en El Cristo,
más que estar dirigido a los cruceños, buscó
seducir al resto de los bolivianos que aún no se decantaron por
el Sí a las autonomías.
"Se trató de un discurso que no estuvo dirigido
específicamente a los cruceños, sino sobre todo a los
otros departamentos del país. Enfoca los problemas estructurales
de la sociedad boliviana, pasando a una disputa política de tipo
simbólico. De ahí que el tema de la autoestima y el
orgullo de ser bolivianos sean factores nucleares de la estrategia
discursiva", apuntó Kafka, que luego de analizar el
pronunciamiento de Germán Antelo, encontró que el mismo
se orientó en borrar el "hecho diferencial" que marcó
gran parte del proceso autonomista impulsado por Santa Cruz.
"Este proceso de construcción de una identidad departamental
marcó una frontera entre lo cruceño y lo boliviano,
obligando a que se tiendan puentes para integrar las autonomías
dentro de una visión de país posible", agregó
Kafka.
Por su parte, Molina dijo ha sido una propuesta al país que
recoge una línea de razonamiento político que debe ser
tomada en cuenta. "Se tuvo el cuidado necesario de entender el volumen
del discurso y el momento de esta concentración. La propuesta ha
sido para la gente de afuera y debe servir, además, para bajar
la tensión y las susceptibilidades existentes en torno a las
autonomías", argumentó Molina y señaló que
Bolivia ya está autonomizada, ya que las experiencias
autonómicas municipales serán la base para las
departamentales.
Se impuso fervor autonómico
Los cruceños vivieron una jornada maratónica en la que se
impuso el fervor autonómico ante cualquier otra actividad,
incluso al cansancio físico. El movimiento que se generó
en torno a la concentración por el Sí de las
autonomías empezó un día antes.
La instalación del escenario principal en el segundo anillo
obligó a cerrar algunas calles desde la noche anterior al
evento. Eso provocó caos por los alrededores y la gente se vio
perjudicada para asistir a su fuente laboral. "No importa, todo sea por
la autonomía", era la frase con la que se resignaban ante el
desorden.
Patricia Ortiz, del barrio 11 de Enero, de la Villa Primero de Mayo,
fue una de las personas que dedicó íntegramente su
día a la concentración. Salió de su casa a las
6:00 hasta el Comité pro Santa Cruz con el objetivo de conseguir
una bandera para la gran cita de la tarde. Junto a su esposo,
soportó la aglomeración de gente que se gestó en
la distribución.
Para no perder ningún detalle del programa, decidieron quedarse
en El Cristo y así aprovechar un mejor lugar para observar todo
el espectáculo.
En el centro de la ciudad predominó el alboroto, más
todavía en el momento de la multitudinaria cita. A partir de las
13:00, en la zona de El Cristo empezó a concentrarse las
personas, que tuvieron que caminar hasta un kilómetro para
ubicarse cerca del escenario central, porque habían muchas
calles cerradas.
A las 14:45 el espacio que estaba un poco disperso se cerró. La
gente se concentró a tal punto que cuando se inició el
espectáculo cultural a las 15:00, apenas quedaban algunos
sitios, que al poco rato se llenaron con la llegada de caravanas que
ingresaron desde diversos puntos de la ciudad. Los asistentes se
dejaron seducir por el animador Reyes Seleme, que se encargó de
guiar al público en el momento de unir las voces y gritar:
autonomía.
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