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LA PETROLERA YA NO INVERTIRÁ
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Petrobras
rechaza alza
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La decisión implica suspender la
construcción de un polo petroquímico
y varias plantas termoeléctricas
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Río
de Janeiro/EFE
La petrolera
brasileña Petrobras advirtió ayer de que rechazará
cualquier aumento del precio del gas que importa desde Bolivia y
detalló los recursos que utilizará, entre ellos los
tribunales internacionales, para defender sus intereses tras la
nacionalización de los hidrocarburos en ese país.
En una rueda de prensa en la que insistió en eximir al actual
gobierno brasileño de las decisiones que llevaron a Petrobras a
convertirse en el mayor inversor internacional en Bolivia, el
presidente de la empresa, José Sergio Gabrielli, dijo que la
petrolera basará su defensa en los contratos y en las leyes
bolivianas e internacionales.
Anunció igualmente que, tras invertir cerca de 1.500 millones de
dólares en el país vecino, Petrobras decidió que
no realizará ninguna nueva inversión en Bolivia, lo que
implica la suspensión de proyectos para la construcción
de un polo petroquímico, plantas termoeléctricas y una
fábrica de fertilizantes, y para aumentar el volumen de gas
boliviano importado.
"No se trata de represalia. Es una decisión tomada tras un
análisis económico de la nueva situación",
afirmó.
Gabrielli excluyó cualquier posibilidad de que Bolivia suspenda
el suministro de gas a Brasil, por considerar que ello no interesa al
país vecino y a que el propio presidente boliviano, Evo Morales,
garantizó públicamente el abastecimiento.
Brasil depende de los 26 millones de metros cúbicos de gas que
importa diariamente de Bolivia debido a que ese volumen equivale a un
poco más de la mitad de su consumo.
El titular de Petrobras, una empresa controlada por el Estado
brasileño pero con acciones negociadas en las bolsas de Sao
Paulo, Nueva York, Madrid y Buenos Aires, aclaró que la
nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia no generó
una crisis entre los dos países sino un conflicto entre la
petrolera brasileña y la estatal Yacimientos Petrolíferos
Fiscales Bolivianos (YPFB).
"Petrobras, como el gobierno brasileño, admite que Bolivia es
soberano para tomar esa decisión (la nacionalización),
pero tiene intereses que defender", afirmó.
En cuanto a los precios, que el gobierno boliviano ha dicho que
pretende aumentar tanto a Brasil como a Argentina, el presidente de la
petrolera informó de que no ha recibido ninguna
comunicación en tal sentido y que, en caso de recibirla, la
rechazará.
Bolivia vende su gas natural a Brasil a cerca de 3,8 dólares por
millón de BTU (unidad internacional de medida del gas) y desde
hace varios meses quiere que ese valor llegue a los precios
internacionales, de cerca de seis dólares por millón de
BTU.
"No aceptaremos un aumento de los precios. En 2003 solicitamos que el
precio fuera reducido porque estábamos pagando por un volumen
que no consumíamos y Bolivia no aceptó. Ahora nosotros no
aceptaremos el aumento", afirmó Gabrielli.
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